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viernes, 8 de agosto de 2008

Aun Rige en España La Amnistía Por la Comisión de Delitos de Lesa Humanidad Antes, Durante y Después de la Guerra Civil






Siguiendo con la selección anterior, en la presente nota podremos advertir algunas cosas que, a la mayoría de los profanos en la materia, los sorprenderá profundamente. En efecto, se narra más adelante, cómo el gobierno Republicano en el poder, apeló en España a la misma criminal metodología, que en nuestro país, se endilga a los militares que se hicieron cargo del Proceso de Reorganización Nacional, oportunamente. Unas de las pocas diferencias con la Argentina, es que en España, se amnistió a los autores de tales criminales eventos internacionales. (Equipo Nizkor - Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía.) Como amnistiar es aplicar amnesia a tales casos, sencillamente, en España primó el olvido. Nadie se alzó contra tales medidas de perdón y reconciliación. Nadie esgrimió los Principios de Nuremberg, ni los del llamado “Jus Cogens”, para aplicar retroactivamente la ley penal que agravaba la situación de los imputados, como se hizo en la Argentina. A ningún Gobierno posterior se le ocurrió declarar nulas las medidas de perdón, reconciliación y olvido. Nadie se ocupó mayormente de protestar. Nadie alzó su voz. Hasta el juez Garzón, famoso por su espíritu “colonial” en sus resoluciones, directamente archivó cuanta denuncia de violación de los Derechos Humanos, contra imputados que hubieran actuado en ese triste período. Tengamos en cuenta que los Convenios de Ginebra datan de 1949, por lo que habiéndose juzgado a los jerarcas nazis en 1946, bien pudo haberse denunciado por crímenes de guerra o delitos de lesa humanidad, a quienes violaron los Derechos Humanos, durante la Guerra Civil Española. Salvo que la ley internacional se aplique de una manera en Europa y de otra manera, de forma inhumana, en los países pobres. A mayor abundamiento, debemos destacar que los personajes que se mencionan en esta nota que seleccionamos, dependían del Estado republicano español, y actuaron en forma similar a quienes lo hicieron en la Argentina, violando tales Derechos. A quienes utilizan ese invento, desconocido en todo el mundo, del "Terrorismo de Estado"podemos señalarles, paradojalmente, que en España, los violadores de los DD.HH., tanto republicanos como franquistas, eran funcionarios del Estado.Aun así, curiosamente, ningún país alzó su voz de protesta. Hubo un tibio intento de acusar a la España franquista, ante las Naciones Unidas, pero fue sofocado por otras potencias que consideraron que no convenía a sus intereses apoyar tales denuncias. Pero a los partidarios del régimen Republicano que cometieron los mismos excesos o mayores que se les endilgaban a los franquistas, nadie los acusó…
Surgen del texto de la nota que se adjunta, las gravísimas consecuencias que sufrió la economía española, al depender única y exclusivamente de Rusia por razones de fanatismo ideológico de los comunistas, al entregarse atada de pies y manos a esa potencia. Si a tal actitud le añadimos el odio con el que se procedió, recordaremos por un instante que como sostienen, la historia se repite, y como señalan otros, dadas las mismas circunstancias y condiciones, los resultados serán idénticos. En la Argentina, en forma paulatina, vamos en ruta al “camino de la navaja” y, si seguimos así, llegaremos a donde han tenido la desgracia de llegar otros países, que terminaron mal. Esta historia, evidentemente no ha sido leída por los altos jerarcas de nuestra Patria y así nos va ...
“Rusia prestó un gran apoyo al gobierno republicano, pero a condición de que el Partido Comunista, que sólo había conseguido 17 diputados en las últimas elecciones, controlara el Gobierno, lo que consiguió con el socialista Negrín. Cuando Azaña vio que la revolución fracasaba traslado en un tren las reservas de divisas del Banco de España, que en ese momento eran las cuartas del mundo, tras EEUU, Francia y Gran Bretaña, a Cartagena, y, el 25 de octubre de 1936, abandonaban el puerto cuatro cargueros rusos con destino a Odessa (URSS): Kursk, Kim, Nevá y Volgoles llevaban en sus bodegas 2050 toneladas de oro, monedas, joyas y obras de arte. Este tesoro suponía a la muerte de Stalin la cuarta parte de las reservas de divisas del Kremlin. Al desintegrarse la URSS en 1991 este oro se había reducido a 140 toneladas. (“El País”, 8 de abril de 1996).
Las siete mil ochocientas cajas de oro en barras o amonedado fueron embarcadas hasta Odessa sin ningún tipo de garantía o recibos de entrega. Tras ser refundido en Moscú, empobreció España para el futuro, y supuso la obediencia ciega de Negrín, Jefe de Gobierno, a las instrucciones soviéticas. Suponían además de un valor patrimonial incalculable, porque la colección de monedas abarcaba desde la época de los romanos hasta nuestros días.
Supuestamente la entrega fue en pago de la ayuda militar soviética, lo cual es contradictorio por el carácter gratuito de cualquier ayuda, y, además, al no haber justificante de la entrega, la URSS se convirtió en acreedora permanente y sin límite ya que no constaba el pago de ninguna aportación armamentística a España. El oro valía miles de veces el importe de la ayuda rusa a la zona roja. Rusia reclutó comunistas por todo el mundo y formó las Brigadas internacionales, que fueron utilizadas como fuerza de choque, sobre todo en la batalla de Guadalajara y en la defensa de Madrid. Hoy día una tonelada de oro vale veinte millones de dólares, pero en aquella época el poder adquisitivo del oro era mucho mayor.

Las reservas de oro robadas, conocidas después como el “Oro de Moscú”, dejaron a España en la ruina y nunca han sido devueltas por la URSS, sino que tuvo como destino la financiación del Gobierno republicano en el exilio, la financiación del PCE y de los partidos comunistas de todo el mundo.

Juan Negrín durante la guerra a menudo abandonaba España para ir, cargado de divisas, a París y Londres a divertirse en cabarets de lujo y acudir a buenos restaurantes, lejos de su país (era conocido por cenar dos o tres veces por noche) y acostarse con mujeres de dos en dos (todo esto son informaciones que publicaron Abad Santillana, Indalecio Prieto y Giral).

México apoyo a los republicanos, que apelaron a la solidaridad masónica. Envió, sobre todo, armamento ligero y alimentos.

Italia: Mussolini, temeroso de tener un satélite soviético en el Mediterráneo mandó a España el Corpo di Troppo Volontarie (CTV). Eran voluntarios fascistas que venían a España a luchar contra los comunistas, tropas con más voluntad que preparación militar.

Alemania: Por las mismas razones que Italia mandó a la Legión Cóndor. Hitler quería sustituir al Reino Unido en el abastecimiento de materias primas a España A diferencia de los italianos no eran tropas de choque, si no especialistas (aviadores, artilleros...).
A los dos meses de producirse el Alzamiento Nacional se hizo cargo del Gobierno el socialista Largo Caballero, y se trasladó a Valencia. Se formó un gabinete heterogéneo: socialistas, comunistas, Esquerra Catalana y cuatro representantes de la CNT. Sus primeras medidas fueron:

§ § Repartió cuatro millones de hectáreas entre los campesinos.
§ § Nacionalizó las líneas férreas, las compañías eléctricas, CAMPSA, y algunos bancos.
§ § Otorgó al País Vasco el Estatuto de Autonomía.

La CNT y la FAI iniciaron sin autorización gubernamental una revolución, mediante la expropiación y colectivización de industrias y tierras de cultivo. En Cataluña afectó al 70% de las empresas. El caos económico era absoluto: cuando se comieron y bebieron todo, la gente empezó a pasar hambre.
Como dijo Azaña después de la Guerra: “obreros, jornaleros del campo y pequeños burgueses, ebrios de revolución, confundían la táctica marxista de la lucha de clases con el odio de clases”.
Asesinaron a más de 70000 personas siempre eran políticos: odios, envidias y celos fueron determinantes a la hora de escoger a las víctimas. Una denuncia anónima era suficiente para acabar en manos de la Patrulla del Amanecer o la Brigada de Investigación Criminal. En las zonas rurales los odios estallaron con gran violencia. Los ricos, los empresarios, los militares, ex alcaldes, jueces, secretarios, gente vinculada a partidos de derecha, los terratenientes, los pequeños propietarios agrarios, los curas y los frailes eran víctimas seguras. Se conoce el nombre de 13 obispos y 13000 religiosos asesinados.

El informe del embajador de la República Francesa Eric Labonne del 16/02/1938, a su Ministro, Ivon Delbos, dice “Después de las afrentosas matanzas desde hace dos años de clérigos, las iglesias, monasterios y lugares de culto aparecen devastados, vacíos y abiertos a todos los vientos. Nadie se atreve a acercarse a ellos. Todos los conventos han sufrido la misma suerte, frailes, monjas y sacerdotes han desaparecido. Muchos de ellos murieron de muerte violenta. Otros muchos, gracias a nuestros cónsules, han podido ganar territorio francés, puerto de gracia y refugio deseado por muchos españoles desde los primeros días revolucionarios”.
El método más utilizado era el célebre paseo, que solía terminar en las cunetas y las tapias de los cementerios, y la saca de presos. La Rabassada y el cementerio de Moncada se hicieron trágicamente célebres en Barcelona; la Casa de Campo, la Pradera de San Isidro, el Pardo y Paralelos en Madrid. En Alicante actuaban los “Hijos de la Noche”; iban en un camión con una escoba en la parte de atrás, llegaban a los pueblos de noche y sacaban a los ciudadanos de sus domicilios. A la salida del pueblo, en la misma carretera, les pegaban cuatro tiros. En la carretera de Algueña a La Romana, todavía esta en pie una cruz que recuerda una de esas brutales masacres. En Alicante, por ahora, están identificados con nombres y apellidos 1561 asesinados por la represión republicana. Los nacionales en la posguerra condenaron a muerte en juicio por asesinato a 742.” (Seleccionado de la web española http://geografia.freeservers.com/2republica.htm , por Francisco J. Albert Gutiérrez, profesor de historia de España)

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