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sábado, 14 de junio de 2008

Lo que Pocos Conocen Sobre el Origen del Judaismo


"Aquellos que profesan la religión judía se dividen esencialmente en dos grupos, sefardíes y askenazíes. Aunque los sefardíes son descendientes de aquellos judíos que vivieron en la Península Ibérica hasta 1492 —y que están ligados a la cultura hispánica mediante la lengua y la tradición—, luego de la fundación del Estado de Israel en el año 1948, el término se empezó a usar para designar a los de origen distinto al askenazí, conocidos por ser los judíos asentados en la Europa central y oriental —principalmente en Alemania, Polonia, Francia, Ucrania y Rusia— hacia comienzos del siglo X.
Su procedencia está relacionada a un pueblo euroasiático de origen caucásico: los kázaros, los cuales, de judíos "puros", como veremos a continuación, no tienen nada.
En los siglos VII, VIII y IX, los kázaros lograron conformar un imperio de gran extensión pero fuertemente descentralizado por tratarse de un pueblo eminentemente nómada. Estos eran regidos por un rey que comprendió que la principal amenaza que había sobre su pueblo era la de verse asimilados por alguno de los dos imperios políticos, militares y culturales euroasiáticos de la época: por una lado, el cristiano Imperio Romano Oriental regido desde Bizancio y, por el otro, el islámico Califato de Bagdad.
A través de una complicada trama de casamientos políticos, los kázaros supieron insertarse en el poder bizantino, pero siempre eligieron mantener su orgullosa independencia, uno de cuyos pilares era no haberse jamás subordinado ni al cristianismo bizantino ni al Islam, a sabiendas de que en aquellos tiempos que la religión era el factor de poder de gran importancia política y social.
Es así que los reyes kázaros desde su ciudadela en la ciudad de Itil a orillas del Mar Caspio, tomaron una medida revolucionaria, sin precedentes históricos, y única: en el año 740, los kázaros se convirtieron en masa al judaísmo como estrategia para frenar las peligrosas presiones cristiana y musulmana.
(N.de R.: según la leyenda, que me ha llegado por Internet, el procedimiento que siguió el Rey, para poder elegir cual iba a ser la religión oficial de su reino, consistió en entrevistarse con un imán de los musulmanes, un rabino de los judíos y un sacerdote católico, de los cristianos, a fin de que le expusieran cuales eran su motivos para tener por verdadera a la religión que ellos profesaban. Lo convenció el rabino, lo que motivó que ordenara que, por convicción o a la fuerza, que todos sus súbditos se convirtieran al judaismo)
Con el devenir de los siglos, los descendientes de los nómades kázaros se expandieron hacia Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Polonia e ingresaron a Europa Central y Occidental a través de Rumania y Alemania llegando a tener amplia presencia en algunas de las principales ciudades de Europa.
Adrián Salbuchi, destacado investigador de cuestiones vinculadas a Medio Oriente, asegura que, "con el tiempo, desarrollaron costumbres y leyes particulares, que les diferenciaron en ciertos temas de los sefardíes, llegando incluso a crear una lengua propia, el yídish, surgida de la combinación de los dialectos germanos de su región con influencias eslavas y hebreas. En vísperas del Holocausto, los askenazíes representaban más del 90% del total de los judíos del mundo".
Concluyendo
Como puede verse, no hay manera de hablar de "judíos genuinos", toda vez que la mayoría de ellos no lo son por herencia de sangre, sino por conversión. ¿Esto resta mérito al judío no genuino? Definitivamente, no. (...). (Seleccionado de U-24 del 14-06-08)

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