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miércoles, 9 de marzo de 2011

La Cruda realidad del Socialismo del Siglo XXI en América Latina


El nuevo nombre del comunismo, en la América Latina, es "Socialismo del Siglo XXI". Por cierto un eufemismo político. El siguiente artículo nos ilustra sobre como conocer a fondo de que se trata. Nada mejor para derrotar a nuestro enemigo que conocerlo íntimamente. Carlos Al- berto Montaner, nos ilustra al respecto, con su natural agudeza intelectual.
"El socialismo del Siglo XXI en América Latina son, en realidad, cinco. Tantos, como los países que conforman ese mundillo caudillista, antirrepublicano, caótico y con vocación autoritaria. Se unifican en el antiamericanismo, en la convicción de que los individuos deben estar al servicio del Estado, y no al revés, en el desprecio al mercado, y en la superstición de que el caudillo sabe exactamente lo que les conviene o les perjudica a todos los ciudadanos, pero son muy distintos.

Los gobiernos que lo integran son Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua
. El primero, claro, es el cubano. Sin la dictadura cubana no existirían los demás socialismos. Cuba les brinda a los otros cuatro países lo que sabe hacer con gran destreza: dirección estratégica, labores de inteligencia, métodos de control político y social, carpintería institucional, propaganda y redes internacionales de ayuda. Además aporta personal sanitario y entrenadores deportivos, pero esa es la tapadera, lo menos importante. Cuba enseña todo lo que aprendió de la URSS en los treinta años de complicidad con el mundo comunista.

La gran paradoja es que Raúl Castro ya dejó de ser marxista-leninista y lamenta la época en que él y su hermano precipitaron irresponsablemente a la Isla en la dirección del comunismo, pero la única mercancía que tiene para vender es la fabricación de jaulas totalitarias como la que destrozó a Cuba. Es eso lo que Chávez le paga a precio de oro: ciento ocho mil barriles diarios de petróleo más otras formas encubiertas de subsidio y corrupción que elevan la cifra final a más de cinco mil millones de dólares. Raúl no comparte los planes de conquista planetaria que Chávez acaricia, pero el cliente siempre tiene la razón y Chávez no sólo es ``el cliente'': es el único cliente de que dispone Cuba.

Hugo Chávez se percibe como el heredero ungido por Fidel. Su delirante fantasía es triunfar donde fracasó Moscú. Pretende construir y dirigir un amplio campo antioccidental en el que caben la teocracia iraní, el manicomio norcoreano, Zimbabue, la tiranía bielorrusa y cualquiera que odie a las democracias liberales. El se considera marxista-leninista --no hay que poner en duda su autodefinición--, pero no busca la uniformidad ideológica, sino la creación de un bloque unido por el rechazo al modelo político parido por Occidente desde la Ilustración.

El problema de Evo Morales es de otra índole. Odia la modernidad, el progreso, el desarrollo occidental. Ama la coca, reverencia a la Pachamama, que es la diosa-tierra, y quisiera volver al trueque. Sueña con regresar a un pasado idílico en el que se revitalicen los valores precolombinos. Su socialismo no es, en realidad, el del siglo XXI, sino el del XV, antes de la llegada de Pizarro, exponente, según él, de la ``cultura de la muerte", cuando aimaras y quechuas vivían en un paraíso andino, reino glorioso de la ``cultura de la vida".

El experimento socialista ecuatoriano de Rafael Correa ha sido definido elocuentemente por el señor René Ramírez, funcionario a cargo del Secretariado Nacional de Planificación y Desarrollo de Ecuador (SENPLADES): ``El Nuevo Socialismo es un ``biosocialismo republicano orientado a construir una biopolis, una sociedad del bioconocimiento, de servicios ecoturísticos comunitarios y de productos agro-ecológicos, liberando tiempo para el ocio creador, para el erotismo, para el arte y la artesanía, para la indagación existencial, para la fiesta y la celebración, para la minga''
. (¡Pobre país, Dios mío!).

Daniel Ortega, el nicaragüense, como Raúl Castro, dejó de creer en el comunismo, pero sin transformarse en un demócrata. Hoy es un neosomocista. Quiere mantenerse en el poder a cualquier costo con el propósito de mandar y enriquecerse. Ese es su socialismo del Siglo XXI. Para ello cuenta con el control de los tribunales de justicia y con un elemento clave que también utilizaban los Somoza con enorme habilidad: la corrupción. Ortega corrompe parlamentarios, jueces, periodistas y electores. La cifra de que dispone para la compra-venta de conciencias y voluntades es de mil millones de dólares anuales facilitados por su mentor Hugo Chávez. Mucha plata en un país muy pobre, pero si ese dinero llegara a faltarle, su régimen se hundiría rápidamente.",(seleccionado del suplemento Opinión del The Herald, de Miami del 26-12-2010 - www.firmaspress.com ).


martes, 8 de marzo de 2011

Que Pareja!!!!!!!!!!!!! (Versión Vargas Llosa)


"Crisis del capitalismo? Sí, es verdad, en los últimos años el poderoso sistema capitalista, tan denostado y tan extendido al mismo tiempo, que parecía indestructible, pareció derrumbarse a escala planetaria, no por acción de sus viejos enemigos, los comunistas y los socialistas radicales, sino por efecto de lo que el profeta Marx llamaba sus "contradicciones internas", es decir, la corrupción e irresponsabilidad de sus banqueros, financistas, empresarios, especuladores, estafadores y piratas, que, enceguecidos por la fiebre del lucro y la voracidad crematística, fueron empujándolo hacia el abismo, donde terminó por rodar y hacerse trizas (bueno, casi). Las consecuencias resultaron catastróficas, desde luego: quebraron bancos, las bolsas se escurrieron hasta quedar exánimes, desaparecieron millones de puestos de trabajo, los niveles de vida de tres cuartas partes del globo cayeron en picada, prestigiosos hombres de empresa fueron a la cárcel porque el naufragio sacó a la superficie sus pillerías y embauques y, en resumen, los ricos dejaron de serlo tanto, la clase media se empobreció brutalmente y los pobres se volvieron miserables.

Ahora bien, hubo algunas excepciones a la regla, felizmente, que dejan entrever una esperanza para la supervivencia del sistema, es decir, para su recuperación sobre bases más firmes y exitosas. Tomemos, como ejemplo, a dos capitalistas ejemplares, que no sólo sortearon felizmente la crisis que descuajeringaba a sus colegas sino que, en estos tiempos de tragedia y quebranto, consiguieron multiplicar siete veces su capital. ¿De quiénes hablo? De los esposos Néstor Kirchner y Cristina Fernández, por supuesto. El ex presidente de la Argentina y su sucesora, la actual mandataria, eran poseedores en el año 2003 de un patrimonio, que ellos presentaron en su declaración jurada, y que la Oficina Anticorrupción, dependiente del Ministerio de Justicia, evaluó en el equivalente de un 1.200.000 euros de la época. En el año 2007, cuando la señora Kirchner ocupó la Casa Rosada, este capital se había casi triplicado, hasta alcanzar unos 3.200.000 euros. Pero fue en diciembre de 2008 cuando dio un salto espectacular y en sólo 12 meses alcanzó la cifra (vertiginosa para cualquier bípedo común y corriente) de 8.500.000 euros.

¡Aprendan, capitalistas de pacotilla, mediocres y ramplones, tipo Madoff, que como éste merecerían pasar el resto de sus años en la cárcel por ineptos! Eso es ser unos capitalistas de verdad, audaces, ingeniosos, creativos, que, cuando todos a su alrededor perdían lo que tenían y lo que no tenían, fueron capaces de disparar a las nubes sus ingresos demostrando de este modo que para sortear el sistema tiene recursos y vericuetos las peores calamidades y aún medrar con ellas.

¿Cómo consiguieron este milagro Néstor Kirchner y Cristina Fernández?
Lo ha sacado a la luz en Buenos Aires la diputada de oposición, Patricia Bullrich, del Acuerdo Cívico y Social, según leo en una crónica de Alejandro Rebossio (EL PAÍS, 26 de julio) que no tiene desperdicio y que debería ser estudiada como un catecismo por todo capitalista que aspire a emular a esa pareja excepcional.

Los esposos Kirchner, ambos abogados, eran ya, en 2003, cuando don Néstor subió a la Presidencia de su país, bastante prósperos. Tenían 23 inmuebles, que alquilaban, y cuentas bancarias. Sin que ello los distrajera de sus responsabilidades políticas -doña Cristina era senadora y colaboraba estrechamente con el mandatario en sus tareas de gobierno- este patrimonio se fue revaluando mediante la compra, rehabilitación y venta de inmuebles y sagaces inversiones financieras. Además de alquilar algunas de sus propiedades para que sirvieran de hoteles, constituyeron, en sociedad con uno de sus hijos, una consultoría que asesoraba a sus clientes en "economía, finanzas, derecho, ciencias sociales, educación y administración y otras disciplinas". ¿Cómo no hubiera tenido gran éxito una empresa de servicios semejante? ¿Quién, que tenga dos dedos de frente, no hubiera querido ser asesorado en sus negocios e inversiones por ese par de presidentes tan enterados y prósperos?

Pero las operaciones, rayanas en la genialidad, que hicieron de verdad la fortuna de la pareja, tuvieron como escenario la muy bella localidad de Calafate. Un paisaje divino, aire purísimo, y glaciares, el más hermoso de los cuales fue bautizado Perito Moreno, que quitan el habla, hacen pensar en las historias de Jack London y atraen a ese rincón de la Patagonia argentina a millares de turistas cada año. Pues bien, gracias a la generosidad del alcalde del lugar, un caballero llamado Néstor Méndez, los Kirchner compraron en 2005 unos terrenos de 60.000 metros cuadrados, pagando 69 céntimos de euro por metro cuadrado. Al año siguiente lo revendieron ¡a 50 euros el metro cuadrado! Así financiaron el lindo hotel -lo conozco- El Calafate. Ese mismo año se hicieron dueños de otros 129.000 metros cuadrados (a 69 centavos de euro por metro cuadrado) y los revendieron, pocos meses después, a 50 y a 57 euros el metro.

En su crónica, Alejandro Rebossio cita una declaración de Aníbal Fernández, jefe de Gabinete del Presidente argentino, respondiendo a los maliciosos que ven gato encerrado en estas formidables operaciones empresariales: "Nadie que ejerza el poder está impedido de tener un patrimonio propio y que éste tenga vida, lo que es la esencia del capitalismo". Tiene toda la razón del mundo, por supuesto, y estoy seguro que la deficiente mafia rusa -deficiente porque, a diferencia de los Kirchner, parece haber perdido, por culpa de la crisis, la mitad de los incontables billones que tenía- debía impregnarse de esta filosofía y enfrentar al mundo, sin complejos de inferioridad, proclamando que, haciendo lo que hacen, no roban, ni contrabandean, ni piratean, sino mantienen viva y llameando la esencia metafísica del capitalismo.

El mérito de los esposos Kirchner es tanto mayor si se tiene en cuenta que, a ellos, a juzgar por los discursos con que suelen hipnotizar a los electores que los llevaron al poder y que he tenido la ocasión de padecer, el capitalismo no les gusta nada. Más todavía, son sus encarnizados adversarios. Y abominan de él porque lo consideran explotador, egoísta, abusivo y corruptor. Sus verdaderos amigos y afines son gentes como el comandante Hugo Chávez de Venezuela o el comandante Daniel Ortega de Nicaragua, con quienes a menudo se estrechan en efusivos abrazos y profetizan la próxima derrota del imperialismo. Sus corazones son de izquierda (sólo sus bolsillos y los vestidos de doña Cristina son de derecha) y por eso a muchos capitalistas, durante sus dos gobiernos, además de injuriarlos, les han hecho pasar muy malos ratos, nacionalizándolos, abrumándolos con regulaciones y nuevos impuestos, al extremo de que la fuga de capitales en Argentina, según un despacho de la Agencia EFE del día 2 de agosto, alcanzó sólo en el primer semestre de este año los 7.860 millones de euros. Las cifras proceden del Banco Central, una institución según la cual, desde que comenzó la crisis financiera, unos 30.300 millones de euros en ahorros de argentinos escaparon al exterior o fueron escondidos en cajas de seguridad o bajo el colchón.

O sea que, mientras la empresa Kirchner hacía pingües negocios, el capitalismo se desmoronaba en Argentina y ganaba terreno esa peculiar filosofía de los esposos gobernantes según la cual no hay contradicción alguna en ejercitar y aprovecharse de un sistema odioso al mismo tiempo que se obra desde el gobierno por su ruina y extinción.

Quizás ésta sea la explicación del enredo: la benemérita pareja no se ha hecho rica por codicia ni muchísimo menos sino para dar una lección ideológica práctica a su pueblo
. Su conducta responde a un propósito laberíntico, semejante a esas deslumbrantes y sutiles construcciones intelectuales de los cuentos de su compatriota Jorge Luis Borges. Un propósito altruista y pedagógico destinado a mostrar, en carne viva, inmolándose en el intento, lo sucio y pestilente que es el sistema capitalista, pues permite a un par de políticos del común volverse millonarios en un plazo brevísimo, pese a las inclemencias y zozobras que vive su país, mientras millones de argentinos se empobrecían, los agricultores se sentían amenazados, las empresas quebraban y los ahorristas veían cómo la inflación volatilizaba las reservas con que esperaban afrontar la vejez. Héroes y mártires del capitalismo, pues. ¡Flor de pareja! ". (Seleccionado del diario El País del 08-08-2009)

jueves, 24 de febrero de 2011

El general Juan D.Perón era un fervoroso anticomunista


Ante el silencio gubernamental, ante el olvido y la indiferencia de los "entristas" que se dicen "peronistas", los que hace unos años eran conocidos por los verdaderos peronistas como "bolches", ignoran a sabiendas que en la fecha se cumplen 65 años del triunfo del general Juan D.Perón en las históricas eleccione sdel 24 de febrero de 1946. Como los que actualmente se denominan "peronistas", no tienen la menor idea incluso de quien fue Perón, adjunto sus palabras, que datan de después de 1955, ya defenestrado. Del examen de sus declaraciones podemos extraaer que estamos ante un estadista y que el tiempo, se ha encargado de confirmar sus pronósticos. Esperamos que cuando los "entristas" las lean, algunos por primera vez, se den cuenta que deben dejar las filas del peronismo y ubicarse en un partido afin a su ideología. O sea en los grupos marxistas. Creemos que, para ellos, esta farsa ha concluído. "Quien quiera oir que oiga. ..."
"Hasta el año 1945, fecha del advenimiento del Justicialismo en la Argentina, el comunismo tenía gran importancia en el país, especialmente en los sectores universitarios y obreros. La universidad argentina estaba penetrada en su dirección y docencia por numerosos elementos conocidos ampliamente por sus ideas comunistas o, cuando menos, comunoides. La mayoría de los sindicatos estaban escuadrados, asimismo, por dirigentes comunistas o socialistas marxistas que, para el caso son la misma cosa, ya que el socialismo que funciona en la Argentina es evidentemente connivente del comunismo. … La política social del Gobierno Justicialista desde su comienzo rindió sus efectos en este terreno y poco tardaron los comunistas en ser sus más enconados enemigos, porque vieron disminuir aceleradamente su predicamento en las masas que, mejor satisfechas en sus reivindicaciones e incorporadas a la Nación mediante los "Derechos del Trabajador", poco tardaron en darles la espalda. … En la Argentina, como en casi todas las partes, los comunistas revolucionarios, que formaron en el elenco de la actual dictadura militar, se interesaron especialmente por las universidades y los sindicatos obreros, entidades que coparon mediante las colaterales comunistas organizadas tanto en las Universidades (Federación Universitaria de Buenos Aires, F.U.B.A.), como en las organizaciones gremiales de los trabajadores (Organización Mundial de Trabajadores de Praga, Confederación Latinoamericana de Trabajadores de Lombardo Toledano y Sindicatos Libres dominados por el partido Comunista). Está de más decir que, en esta acción los comunistas no ponían sino dirigentes, desde que se trataba de una organización de "muchos generales y pocos soldados". … He querido presentar, en el caso argentino, un panorama que sirva de ejemplo y se pueda apreciar la seriedad del problema comunista, en el que mientras unos trabajan a base de engaños y mala fe, los otros lo hacen con peligrosa sabiduría y prudencia. Es necesario comprender que en el mundo agitado que nos ha tocado vivir, algo se está produciendo en el sentido evolutivo, ideológico y doctrinario. Ese algo, de enorme trascendencia histórica, es lo que debemos penetrar si queremos enfocar en sus verdaderas proyecciones, mirando de frente sin claudicaciones y sin ignorancias que puedan ser fatales todos. Cuando comenzó el Siglo XX, el comunismo se reducía al libro "El Capital" de Carlos Marx que sentaba la doctrina, a unos cuantos teóricos que tecnificaron esa doctrina y unos cuantos agitadores que la predicaron (Lenin, Trotsky, Gorki, etc.) Se formaron también rebaños de predicadores, con el rótulo Socialista, que comenzaron en el mundo a "sembrar la semilla roja". Con este movimiento se produjo la primera revolución rusa de 1906 que fue ahogada en sangre. Desde ese momento la organización fue en serio. Se produce la Primera Guerra Mundial y su consecuencia en 1917, la segunda revolución con el triunfo de los bolcheviques y la implantación en Rusia del comunismo socialista. Ya no eran un teórico y unos cuantos agitadores, sino doscientos millones de rusos y los veintiocho millones de kilómetros cuadrados de su territorio.
Cuando nosotros creamos la doctrina justicialista y pusimos en ejecución sus postulados desde el Gobierno Constitucional, capitalizando al Pueblo y asegurando a sus hombres el acceso a la propiedad privada, en poco tiempo casi terminamos con los comunistas. Cuando mediante el plan de viviendas, cada trabajador pudo comprar su casa. Cuando mediante la jubilación universal cada ciudadano aseguró su porvenir contra el infortunio. Cuando los obreros mediante el pago de salarios justos y humanos y el control de los precios ajustados a lo real, pudieron hacer economías y llegaron a poseer ahorros. El comunismo no tenía razón de ser y la gente del Pueblo llegó a reírse, como nos reíamos nosotros, de su prédica.
Uno de los terribles errores del comunismo es precisamente la supresión de la propiedad, que ha surgido allí como una consecuencia reaccionaria contra la desposesión del pueblo ruso en sus antiguas organizaciones un tanto medievales. Pero hoy ya se habla allí de la necesidad de reimplantar la propiedad privada, como consecuencia de la experiencia recogida en casi cuarenta años de colectivización. El derecho de posesión es consubstancial con el hombre, desde que el cavernario ocupó la primera cueva que lo fijó a la tierra, destruyendo su nomadismo inquietante y difícil.
Nosotros, con el Justicialismo ofrecimos una experiencia y la realidad fue mucho más allá de cuanto nosotros mismos habíamos imaginado. Por eso nuestro predicamento popular ha sido tan grande, no sólo en nuestro país, sino en el mundo entero. Es que los pueblos anhelan obtener justicia sin que el comunismo los invada, pero el egoísmo hace imposible tan justa demanda y prefiere arrastrado y barrido por las hordas rojas, antes de claudicar de lo que considera su injusto predominio. En las horas actuales lo conservador es evolucionar, porque el que se aferra a conservarlo todo, se expone a perderlo todo, incluso las orejas. Lo que ha pasado en la República Argentina no hace sino confirmar lo anterior. (Fuente: www.peronvencealtiempo/).


lunes, 24 de enero de 2011

26 enfermos mentales del Hospital Ordaz, La Habana, Cuba han fallecido por el frío



"Los hechos se destaparon hace poco mas de un año, aunque en un principio la dictadura comunista cubana se resistió a admitirlos finalmente no pudo evitarlo e incluso el caso ha llegado a ser uno de los juicios más sonados en la isla: 26 enfermos mentales que estaban ingresados en el hospital psiquiátrico Eduardo Bernabé Ordaz de La Habana murieron como consecuencia del frío, según las primeras explicaciones ofrecidas desde instancias oficiales.

Sin embargo, tal y como cuenta Gaceta de Cuba, otros informes que no se han hecho públicos revelaban que muchos de los enfermos padecían caquexia debido a la extrema malnutrición a la que se veían sometidos. Del mismo modo, según testimonios a los que hace referencia en el periódico cubano en el exilio los muertos en enero de 2010 podrían haber superado la treintena.

De hecho, testimonios colgados en foros de Internet hace un año apuntaban en esta línea ya antes de que el caso fuese reconocido por las autoridades de la isla: "Fuentes que laboran en el centro y que prefieren el anonimato hablan incluso de 31 fallecidos desde el sábado 9 hasta el martes 12 de enero".

En este mismo espacio otro informante señalaba que los enfermos del citado hospital no tenían "colchones para dormir ni frazada [manta] para taparse" y que de hecho los fallecidos "estaban durmiendo en el suelo".

También apuntan, en un mensaje del 13 de enero de 2010, un día antes de que la noticia saltase a los medios, que tras las muertes "se movilizo aquello, se metió la seguridad y dicen que ya aparecieron colchones, frazadas y la comida mejoró y en las noches les están dando chocolate caliente".

Mientras que el régimen apunta a una "negligencia" que hizo que el hospital no estuviese preparado para las excepcionalmente bajas temperaturas que se dieron en la isla en los días de los hechos, otras informaciones y testimonios de cubanos de la zona apuntan a que trabajadores del hospital desviaron los suministros, ya de por sí escasos, destinados a los enfermos: "Se trapicheaba con todo: comida, ropa, colchas, incluso de ese hospital salieron refrigeradores, ventiladores y muchos otras cosas".

A pesar de que el régimen sí ha filtrado que el juicio se celebró en los últimos días, se ha sabido muy poco sobre la investigación llevada a cabo y tampoco se conocen los nombres o el número de acusados.

En declaraciones a distintos medios algunos de los familiares de los fallecidos reconocían que "no sabemos nada, nada más que fuimos citados". BBCMundo recoge también el testimonio de uno de los implicados, un cocinero, acusado al parecer de robar alimentos.

Elizardo Sánchez, presidente de la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) que denunció el caso, afirma por su parte que la mayor parte de los inculpados son "personas que no podían decidir sobre la reparación de las ventanas o que los enfermos fueran correctamente abastecidos".

La CCDHRN señaló en su momento que además de la ausencia de ropas, colchones o mantas y de la más que deficiente alimentación de los enfermos había en el psiquiátrico multitud de ventanas rotas, lo que obviamente fue letal durante la ola de frío.

Además, denunció que las autoridades se niegan a aceptar "la cooperación de la Cruz Roja Internacional ni el escrutinio de otras ONGs especializadas" cuya presencia habría podrido evitar que la situación llegase a ese punto de deterioro.

El caso, que como tantas otras noticias sobre Cuba pasó más que desapercibido en nuestro país, supone un brutal desmentido de uno de los grandes mitos con el que se sigue tratando de intoxicar a la opinión pública occidental: la excelencia del sistema de salud cubano, un sistema que en realidad y como todo en la isla se ha hundido a niveles absolutamente tercermundistas tras cinco décadas de dictadura comunista. (Seleccionado de la web española de Libertad Digital, del 24-01-11)

jueves, 20 de enero de 2011

Argentina debe aprender de la desgracia ajena y no repetir los mismos errores


Leyendo este artículo que adjuntamos, no podemos evitar pensar en el destino de nuestro país. Como Tunez y otros tantos, hemos sido colonia y luego de apartarnos de la Madre Patria, hemos seguido caminos no tan paralelos, con sus defectos y sus virtudes. Algunos países, en tales condiciones, han sido presa fácil de ciertas ideologías que, utilizando el anhelo común de ser independientes, han caído en las garras del marxismo internacional, otros están al garete entre otras naciones en sus mismas condiciones y otros, tomando ejemplo de lo que no se debe hacer para fracasar, van camino a una evolución sin precedentes. Nosotros, vamos en forma paulatina hacia donde están las naciones repudiadas o ignoradas por la comunidad internacional. Por cierto que podemos dar un brusco golpe de timón y enfrentar la tempestad. ¿Lo lograremos? ¿Habrá algún estadista que se haga cargo de esa tarea?. Lo dudamos. Veamos lo que pasó en Tunez: "La sociedad tunecina que lucha por la democracia y por su dignidad nacional es heredera de una importante historia. En 1956, el movimiento nacional liderado por Habib Burguiba consiguió la independencia tras treinta años de lucha en nombre de los principios de la revolución y la república francesas. Su partido, el Néo-Destour (Constitución en árabe), exigía: “Liberté, Égalité, Fraternité: est-ce trop demander à la République Française?”. Tras la emancipación colonial, Burguiba construyó la nacionalidad tunecina y un Estado moderno, no como un país árabe más, sino como producto de una historia mucho más compleja que seguía la estela de antiguas civilizaciones venidas de Oriente y Occidente y de personajes fundamentales como Aníbal, San Agustín o el gran sabio musulmán Ibn Jaldún. Pero que también incluía a los reformadores tunecinos que en 1861 aprobaron la primera Constitución o que fundaron el colegio Sadiki en 1871, en cuyo espíritu modernizante se han formado hasta hoy los líderes del movimiento nacional.
Fue a partir de toda esa herencia que Burguiba forjó su gran construcción política: el Estado laico, social y modernizador que cuadraba a su concepto de nación tunecina. Bajo esos principios, emprendió un programa de modernización social que dio prioridad a la educación, la evolución de las mentalidades, el derecho de la familia y la mujer. Cerró las escuelas coránicas del país e impuso un sistema escolar moderno y republicano que en sus primeros años absorbía un increíble treinta por ciento del presupuesto nacional. Con el código del estatuto personal y del derecho de familia, abolió la poligamia y el repudio, instituyó el divorcio paritario y otorgó a la mujer los mismos derechos que al varón.

En economía, si bien tuvo los mismos errores de burocratización y estatalización de todos los sectores económicos que cometían casi todos los líderes del tercer mundo en esa época, a partir de 1970 empezó a alinearse con los organismos económicos y financieros internacionales. Ello no evitó altibajos y sacudidas que provocaron la gravísima crisis del pan, con algaradas y muertos en la capital. No fue hasta 1986 que, tras los acuerdos con el Banco Mundial y el FMI de financiación y de reconducción de la política económica, junto con los acuerdos con la CEE, se inauguró un largo ciclo de crecimiento económico.

En ese momento, Ben Ali dio el golpe de Estado “médico” contra el anciano Burguiba, justo seis semanas después de ser ascendido a primer ministro conservando la cartera de Interior, lo que prueba la efectiva senilidad de aquel. Ben Ali heredaba así un país encarrilado ya hacia el crecimiento y la modernización, aunque la democracia continuaba ausente. Burguiba nunca sintió la necesidad de poner en marcha un verdadero proyecto de democratización, ya que como “combatiente supremo” y padre del Estado y la nación ejerció de déspota ilustrado. En un país harto del autoritarismo e intrigas palaciegas del fin du règne de Burguiba, Ben Ali, que había hecho carrera como superpolicía especialista en seguridad, accedió a la presidencia con la promesa de democracia, apertura y libertad. Sin embargo, la excusa de sofocar y quebrar un incipiente movimiento islamista y de la izquierda le sirvió para convertir Túnez en un Estado policial hasta extremos de control increíbles. Con los años, la insaciable voracidad de su familia política, el sentimiento de completa impunidad y la borrachera de poder convirtieron su régimen en una cleptocracia organizada en favor de la familia presidencial, que constituía un anacronismo creciente en una sociedad en plena evolución y modernización. Hasta que la avaricia rompió el saco y el pueblo de Túnez, protagonista real de esa historia de modernización social desde la independencia, ha decidido luchar por la dignidad de su país y con admirable valor ha derribado al dictador. (N.de R.: nos trae a la memoria otro presidente que optó por la cleptocracia, apoyado en la impunidad y la borrachera de poder).

Ahora toca construir la democracia, hacer una verdadera transición. Túnez cuenta para ello con una sociedad modernizada, con cuadros competentes y honrados tanto en la administración como en el sector privado y con amplias clases medias que, tras veinte años de crecimiento anual superior al 5%, tienen un nivel económico modesto pero no mísero. Con la cimentación de la democracia, el pueblo de Túnez hará honor a su historia de largo y sostenido esfuerzo. De hecho, el efecto dominó de revueltas en el mundo árabe no será fácil sin esas premisas previas de desarrollo social y educativo, pero el ejemplo de Túnez, si no lo sabotean, ha de tener un efecto benéfico en toda la región. Y el apoyo claro y decidido de la UE habrá de desempeñar un papel crucial, imprescindible, en este nuevo y esperanzador proyecto del pueblo tunecino". (Seleccionado de la web española del diario La Vanguardia, del 20-01-11)

lunes, 17 de enero de 2011

Delitos de Lesa Humanidad durante la Guerra Civil Española - Tercera Parte




En el verano de 1936, en el pueblo toledano de El Campillo de la Jara, donde no había frente de guerra y el pueblo estaba en paz, las autoridades republicanas se reunieron y elaboraron listas de hombres que debían ser fusilados con criterios tan dispares como ser agricultor propietario, ser médico, ser criado del médico o rezar el rosario.
En los pueblos pequeños las noticias vuelan de boca en boca y estando mi abuelo y bisabuelo (de 22 y 49 años de edad respectivamente), pequeños agricultores que no se habían significado políticamente nunca, cenando tras una dura jornada de trabajo en el campo, alguien del pueblo se llega a nuestra casa y espeta “idos corriendo que os van a matar”, lo cual hacen. Salen corriendo con lo puesto y se ocultan a las afueras del pueblo aprovechando la oscuridad de la noche e inician marcha monte a través, en dirección al pueblo de Puente del Arzobispo, donde estaba la línea del frente y donde esperaban encontrar amparo. Por el camino se van encontrando con otros hombres huidos y hacen grupo. Ven en la oscuridad de la noche en la lejanía la luz de un cigarro, lo que desencadena su huida en tropel al creer que eran sus perseguidores (narra mi abuelo que era tal la desesperación con la que corría para salvar su vida que no se dio cuenta que su padre desfallecido se había quedado retrasado). Tras toda una noche a marcha forzada, llegan a Puente del Arzobispo y un soldado moro que guarda la entrada del pueblo les da el alto, teniendo que esperar los huidos a la autorización de las autoridades nacionales para poder pasar a zona nacional. En esto, se ve llegar a un hombre joven por el camino al que reconocen como el médico del pueblo, Don Valeriano, hijo del secretario del Ayuntamiento, Don Fidel, al que habían matado los milicianos unos días antes en una cuneta a las afueras del pueblo. El médico era hombre joven como mi abuelo, con la carrera recien terminada, no acostumbrado a la dureza del trabajo del campo y venía huyendo de las sacas de las autoridades republicanas. Entonces el grupo de huidos empezó a llamarle para que se acercara sin miedo y este al oir las voces se dio media vuelta y volvió sobre sus pasos como un zombi. Entonces mi abuelo tomó una caballería de las que solía haber atadas pastando en los cercados a las afueras de los pueblos y montandola de un salto salió corriendo en su busca. Cuando lo alcanzó, el médico se encontraba destruido moralmente y físicamente por la peripecia vivida en los últimos días que le había destrozado la vida, hasta el punto de no reconocer a mi abuelo.

Ante la huida de estos hombres, como represalia encarcelaron y torturaron a sus mujeres, las cuales pasaron la noche rezando el rosario en la checa a la espera de lo que decidieran hacer con ellas las autoridades republicanas al día siguiente.
(N.de R.: recordemos que se denominaba "cheka" o "checa" al lugar donde eran conducidos los prisioneros políticos, una vez capturados. Por lo general se trataba o de inmuebles oficiales o confiscados a sus propietarios. Allí se procedía a torturar física y psíquicamente a los aprehendidos y, en su caso eran liberados u obligados a dar "un paseo". En esta última ocasión, eran conducidos a lugares estratégicamente seleccionados, donde procedían a cavar su propia tumba, para inmediatamente ser pasados por las armas, sin mas. A la fecha estos crímenes de guerra no solamente no han sido sancionados penalmente, sino que no pueden serlo habida cuenta la sanción de la norma decretando una amplia amnistía. Tal norma, al contrario de lo que ha sucedido en la Argentina, no ha sido nulificada por España ya que se considera que no es viable hacerlo. España, con su actitud, demuestra que procede en forma civilizada y conforme a derecho. Nuestro país, muy por el contrario, demuestra que no se respetan los principios establecidos, no sólo en los tratados firmados por el país, sino la propia Constitución Nacional. Por otra parte, habida cuenta que, a la fecha de comisión de los eventos perseguibles penalmente, no se encontraba tipificada legalmente, en España, la figura penal internacional que se les imputaba a los autores, se declaró inadmisible aplicarle a ellos una norma penal mas gravosa.).
Prosigue la narración: "A una de ellas la liberaron ya que estaba amamantando a un hijo de meses y al resto las llevaron a las afueras del pueblo y las fusilaron. Fueron 6 mujeres, mi bisabuela, la mujer del médico, la mujer del chofer del médico (pues en estos tiempos lo normal era que el médico no supiera conducir y necesitaba a alguien que le llevara a las visitas en lugares apartados) y otras 3 mujeres más. También saquearon sus casas robando muebles, enseres, aperos y ganados.
Nunca pensaron los perseguidos que llegarían al extremo de ensañarse con sus madres y esposas las salvajes autoridades republicanas. El brazo ejecutor de los fusilamientos, al parecer fueron unos milicianos llegados desde el pueblo toledano de Polán, que iban de pueblo en pueblo haciendo este tipo de trabajitos, de los cuales nunca se supo terminada la guerra.

Enterado de rumores según los cuales iban a destruir la placa conmemorativa de estos hechos que había en la fachada de la iglesia del pueblo, me desplacé desde Madrid donde resido para obtener fotos, pero llegué tarde pues ya habían picado toda la fachada de la iglesia. Me desplacé entonces al lugar donde fueron asesinadas, pues sabía que allí había un monumento conmemorativo. Probablemente por lo apartado del lugar, en una carretera abandonada, no han reparado en su existencia y a lo mejor no lo destruyen. Efectivamente, allí se encuentra la cruz. (Seleccionado de la web española de Libertad Digital) .

domingo, 9 de enero de 2011

Delitos de Lesa Humanidad durante la Guerra Civil española- Segunda Parte


Sobre las cifras del terror en los dos bandos, los datos más fiables hoy son los de Ángel David Martín Rubio, que he citado varias veces: da un número algo superior de muertes en el bando nacional, pero la intensidad del terror fue mayor en el Frente Popular, ya que, por la evolución de la guerra, solo pudo aplicarse en una extensión menor de territorio y población.

"Ello aparte, hay que señalar tres diferencias fundamentales en el terror de un bando y otro: a) en cuanto a los odios; b) en cuanto al terror entre las propias izquierdas; c) en cuanto al sadismo empleado.

Por lo que respecta al primer punto, importantísimo, el odio fue cultivado por las izquierdas, con ese nombre y desde el principio de la república, dando lugar a una serie de brutales agresiones que terminaron por despertar en parte de la derecha un odio de respuesta. En todo momento llevó la izquierda la iniciativa en el cultivo de ese sentimiento y en las agresiones. La derecha se retrajo, en parte por influencia del catolicismo, que procuraba mitigar esas pasiones, mientras que las izquierdas, en especial socialistas, veían en ellas un arma revolucionaria.

El segundo punto lo he comentado muchas veces, por lo revelador: las peleas entre las izquierdas por el poder y el botín derivaron en dos pequeñas guerras civiles entre ellas y en cientos o miles de asesinatos, además de torturas, detenciones ilegales, etc.

En cuanto a la crueldad y el sadismo, también se manifestó en el Frente Popular con una intensidad sin paralelo en el bando nacional
. Estoy leyendo Los catalanes en la guerra de España, de José María Fontana, reeditado por Ediciones Grafite hace cinco años, un libro muy, muy recomendable para recuperar la historia. Extraigo de él algunos párrafos indicativos:

El simple hecho de ser religioso o sacerdote, o mero seminarista, equivalía a llevar implícita la sentencia de muerte, hallándose cualquiera facultado para ejecutarla, sin previa incoación de causa ni formalidad alguna (…) El clero sufrió la más sañuda persecución, llegándose incluso, con frecuencia, a los más espeluznantes martirios”

“Se dieron bastantes casos de personas quemadas vivas. En Tarragona pereció así el médico Vives. Un dirigente rojo llamado Recasens, con otros varios, lo sacó de casa en pijama y lo llevó a poca distancia de la ciudad; cerca de la carretera lo roció con gasolina y le prendió fuego, contemplando divertido la horrenda agonía de la víctima, que lanzaba gritos espeluznantes. Antes del año moría el asesino, cosido a balazos por sus ex amigos rojos. Josefa Nicolau Fabra era vendedora en el mercado de Tortosa, y fue detenida como represalia por haberse escapado su marido de la cárcel instalada en el colegio de San Luis. Cuando ya había sido detenido de nuevo su marido, Emilio Lucía Izquierdo, y después de azotado lo habían asesinado, la sacaron de prisión y, a unos dos kilómetros de Tortosa, en la carretera de Barcelona, fue quemada viva.

Ramón Segura Piñol, de Ulldemolins, fue asesinado atado a un pino después de un largo y horrible martirio. A Juan Valle, de Guiamets, lo mataron e Gavá después de sacarle los ojos, herirle en las extremidades y colgarle boca abajo. Páginas y más páginas podrían llenarse con la escueta relación de monstruosidades parecidas (…) Ojos reventados como horrendos mejillones. Carnes achicharradas. Gritos de horror y desesperación (…) Caras espeluznantes en la agonía…”

“En los años 1937 y 1938 (…) en la culta ciudad de Barcelona, bajo la “República” española y el Estatuto catalán, los hombres construyeron ergástulas de tortura refinada, infinitamente más completas y perfectas que las de los siglos bárbaros, para hacer sufrir, física y psíquicamente a otros hombres por el solo hecho de no pensar en la misma forma que sus verdugos”

“La cheka llamada de Vallmajor era el local social de la Sección sexta del SIM (…); a pesar de su relativa pequeñez, la población penal existente en ella fue de unos 350 a 550 reclusos. El otro “preventorio” del SIM estaba situado en la calle Zaragoza, y albergaba una población penal de unos 300. En ambos “centros penitenciarios” se empleaban bastantes métodos de tortura: la “nevera”, la “verbena” la “silla eléctrica”, o el “huevo”, a más de traumatismos directos en verdadera riqueza de modalidades, ora el puñetazo, cuyos resultados iban desde el manto cardenalicio con hemorragia hasta la rotura de huesos y extirpación de ojo, o bien el “vergajazo” o la delicada ingeniosidad de saltar sobre los pies desnudos del presos, o tostárselos a fuego lento.

La “verbena” consistía en un cajón de madera cuyas dimensiones obligaban a estar encogido, ni de pie ni sentado, dando frente a una mirilla con una potente lámpara encendida, mientras la tapa superior golpeaba sobre la cabeza con fuerte ruido. Se consiguió por este método un máximo de sufrimiento físico y psíquico.La “silla eléctrica” servía para convulsionar al que en ella se sentaba, con descargas De diferente y creciente intensidad (…)

Eran tan horribles y espantosos los sufrimientos, que se produjeron muchos intentos de suicidio. M. Robles se tiró al patio, y aquel sonriente y bondadoso viejo, Francisco Morera, regresó de un interrogatorio lleno de sangre que le manaba hasta por las orejas, y, después de unas horas de insensibilidad en el suelo, se ahorcó de un grifo a setenta centímetros del piso, con su cinturón. Son dos botones de muestra”.

Otra especialidad fueron los campos de concentración, llamados eufemísticamente “de trabajo”, mucho más brutales que cualesquiera del bando contrario: “Entre tales campos, el más célebre por su negra historia fue el número 3, situado en Omells de Nagaia (Lérida), que, en los últimos tiempos tuvo por jefe a un tipo (…) llamado Monroy, que tenía más muertos sobre su conciencia que pelos en la espesa barba. Allí, entre muchísimos otros, mataron a varios amigos; me acuerdo siempre del jovial médico Casimiro Torrens, apolítico, tan buena persona y llena de vida… a quien asesinaron porque se negó a certificar la defunción, por enfermedad, de un preso muerto tras un bárbaro y prolongado martirio. El campo núm. 1 estuvo en Hospitalet del Infante, y tuvo como jefe también a Monroy. Mucha fue, asimismo, la gente en él asesinada, en virtud de la opinión del Mandamás de que “quien no podía trabajar no servía a la República” y, por tanto, se le pegaba un tiro en la nuca. Solía curar a los enfermos de febrículas obligándoles a permanecer, en pleno invierno, veinte minutos dentro del mar, escogiendo para ello la hora del atardecer y buscando, incluso, los días ventosos, tan frecuentes en aquella costa. Deporte favorito en el tal “campo” era el de lanzar piedras sobre los desdichados presos (…) Sin duda por esto y por su ferviente espíritu republicano, le nombraron (a Monroy) jefe de los campos de concentración, durante cuyo mando se mató a los recluidos en ellos por los motivos más nimios...”
Hay que decir que sobre las chekas y los campos de concentración dieron también testimonio diversos izquierdistas que los sufrieron en las represalias mutuas entre las izquierdas. (...).(Seleccionado de la web española de Libertad Digital, “Sadismo Republicano”, del 03-01-11, de D.Pío Moa)

Nos señala, además que “Uno de los tópicos sobre nuestra guerra civil –después de caer por tierra el embuste de que la represión nacional fue muy superior a la roja– afirma que en los dos bandos hubo un terror parecido. Quizá en cifras absolutas sea así, pero no, desde luego, en la intensidad de los odios y de la crueldad, en la cual el Frente Popular superó, con mucho, a sus contrarios. Hice algunas referencias al hecho en Los mitos de la guerra civil, un rasgo casi siempre mezclado con robos y pillajes masivos.
Como, en términos puramente humanos, los dos bandos pertenecían al mismo país, resultan un poco chocantes estas diferencias. La clave no está, desde luego, en las personas mismas, sino en las concepciones y sistemas políticos implicados. He expuesto en varias ocasiones y libros la frecuente invocación al odio como arma revolucionaria por parte del PSOE y de otros partidos de izquierda. A menudo la derecha ha calificado de "fratricida" a la guerra civil, pero este era un concepto muy alejado de la izquierda: incluso una persona relativamente moderada como Federica Montseny negaba cualquier posible sentimiento fraternal, afirmando que entre su bando y el contrario había más diferencias que entre los habitantes de la Tierra y los eventuales marcianos. Según las doctrinas izquierdistas, las derechas no representaban otra cosa que la opresión, el atraso, la explotación de los trabajadores y el oscurantismo religioso. No había, por tanto, ninguna razón para tenerles consideraciones. Admitiendo ese punto de vista, su odio resultaba mucho más radical de lo que podía ser el de la derecha, pues esta, debía admitirse, se veía obligada a limitar su terror y a respetar a la masa de las izquierdas, ya que vivía de explotarlas (aunque la mitad del pueblo, al menos, votase a los explotadores). En cambio las izquierdas nada tenían que perder, más bien al contrario, exterminando a sus enemigos. Y con tanta mayor saña y despreocupación moral podían hacerlo cuanto que, desdeñosos de ideas religiosas, sabían que no había otra vida en la que debieran penar por ningún crimen. Si alguna contención hubo, derivó del mal efecto de su terror en otros países a cuya ayuda aspiraban, y del miedo creciente a perder la guerra y sufrir las consecuencias.
La propaganda "republicana", es decir, del Frente Popular y de inspiración básicamente comunista, ha achacado las atrocidades a los anarquistas, cuando en verdad todos las cometieron; o, alternativamente, a "venganzas" lamentables pero comprensibles por parte de gente inculta y secularmente oprimida. En realidad fueron los dirigentes de los partidos, gente relativamente culta e imbuida de doctrinas utópicas, quienes con sus propagandas incitaron a la gente año tras año, y organizaron de forma sistemática el terror mediante las chekas, el SIM y otros medios. Una variante de esa falsedad, en Cataluña, consistió en la atribución de los crímenes a "los murcianos y andaluces" inmigrados. Pero, observa José María Fontana (Los catalanes en la guerra de España), la intensidad del terror en Cataluña fue superior al de otras regiones, y en él participaron todos los partidos y toda clase de apellidos regionales. (Seleccionado de la web de Libertad Digital, del 07-01-11)